Mourik, incansable defensor de la justicia, tu legado estará siempre con nosotros

Todos los que hemos sido parte de la defensa del agua, del territorio y de la vida, ya sea en el sur andino frontera entre Perú, Bolivia y Chile, o en otros lados del continente, en un momento u otro, se encontraron con este gran maestro de la vida. Ser humano excepcional, generoso y solidario, siempre dispuesto a trabajar en pos de la justicia, y los derechos de las comunidades campesinas.

Mourik ha sido la fuerza motriz en la larga tradición de las redes de investigación, capacitación y acción, comprometidas con los grupos marginados en el mundo hídrico. Desde WALIR, los programas de gestión social del agua en el Centro Bartolomé de las Casas, los programas de Concertación y Paraguas, así como los cursos y eventos de Justicia Hídrica, en el Perú, en Latino América, y en muchas partes del mundo.

Su compromiso y su perseverancia fueron ejemplo para nosotros. Nunca desfalleció, siempre buscó maneras para seguir luchando y trabajando para los más necesitados, incluyendo el agua, las montañas, los caballos, y todos los seres no humanos.

La voz resonante de Mourik, sus gestos, su risa, su cariño por las familias campesinas, estudiantes, amigos de la red, así como sus ganas de vivir y amar la vida, serán recordadas por nosotros y permanecerán en nuestra memoria.

El mejor homenaje a tu memoria es continuar con tu legado. Querido amigo, querido Mourik, te extrañaremos muchísimo, siempre.

Amigos, colegas, excursistas de la Alianza Justicia Hídrica